Tan esperado, tantas veces soñado y por fin llegó el viaje. Fuerteventura es la segunda isla más grande de las Islas Canarias y ha sido declarada al completo Reserva de la Biosfera. Su aspecto árido y el hecho de que su punto más alto se encuentre a sólo 807 metros de altura, marcan la climatología y paisaje que nos vamos a encontrar. Un increíble contraste entre la costa y el interior, entre el norte y el sur. Es una isla llena de sorpresas y de colores vivos.
“Hay lugares donde uno se queda, y lugares que se quedan en uno.”
Todos los detalles para preparar una ruta por Fuerteventura en sólo 3 días y recorrerla de norte a sur. Un itinerario con paradas en todos los imprescindibles de la isla: playas, miradores y los pueblos más bonitos.
Comenzamos la aventura rumbo a Fuerteventura partiendo desde la isla de Tenerife.
Las carreteras de Fuerteventura se
encuentran en perfecto estado y, salvo en los puntos más turísticos, hay
muy poco tráfico. Eso sí, recuerda que estamos en una isla muy grande y
que las distancias de punta a punta son considerables.
ALOJAMIENTO. Lo tenía muy claro. Quería alojarme en el norte, o bien en Corralejo o en El Cotillo. Dos pueblos con buen ambiente y todos los servicios necesarios. Os dejo tres sugerencias estupendas, perfectas para dormir bien tranquilos así como las mejores playas con duchas.
La lajita
El Cotillo
Corralejo
El Parque Natural de Corralejo
es un paraíso de arena, dunas y aguas verde esmeralda. El color del
agua es tan alucinante que parece mentira. Os prometo que esto no es
photoshop. Para recorrer el parque al completo debéis conducir por la
carretera que discurre paralela a la linea costera, la FV-1a.
Una vía perfectamente adaptada para hacer todas las paradas que os
apetezca y disfrutar del paraje. Entre las playas más chulas, os
aconsejo visitar las Grandes Playas de Corralejo (son las que están situadas junto a los hoteles), la playa del Moro y la playa del Burro.
Además
de disfrutar de las playas, una de las cosas más divertidas que puedes
hacer en Corralejo es caminar, correr, hacer la croqueta o lo que tu
quieras por el conjunto de dunas. Un mar inagotable de arena que, junto a los volcanes que lo rodean, conforman un paisaje de lo más bello y curioso.
En
un paraíso como éste, las horas se pasan volando. Pero es momento de
regresar y descubrir los encantos de un pueblo muy turístico que aún
conserva rincones con autenticidad. Corralejo es una de
las zonas con mayor infraestructura turística de toda la isla. Eso sí,
las callecitas del casco viejo, la zona del puerto, el paseo marítimo y
la pequeña playa de Corralejo tienen un encanto muy especial.
Si
os alojáis por Corralejo, como fue mi caso, os recomiendo que lo hagáis
justo por esta zona. Está repleta de restaurantes y tiendas. Fuera del
centro os encontraréis con mega urbanizaciones de apartamentos. Mucho
peor.
El Cotillo
A
primera hora de la tarde ya estaba de regreso en Corralejo. Aún
quedaban unas cuantas horas de luz para seguir disfrutando del paraíso
canario. ¿Siguiente destino? El Cotillo. Un pueblo muy conocido por su gran ambiente surfero y sus playas. Algunas salvajes y siempre azotadas por las olas, y otras paradisíacas y resguardadas del oleaje.
Os voy a recomendar varias. Por un lado, si nos dirigimos hacia el norte la playa de los Lagos, la playa de La Concha y la playa de Los Charcos
cumplirán con vuestras expectativas. Cristalinas y perfectas para
pegarse un chapuzón. Si conducimos hacia el sur, la cosa cambia
radicalmente. En playa del Castillo, playa del Aljibe y playa del Águila tendrás tu primer contacto con una costa salvaje y furiosa, la zona preferida para surferos.
Y después de un día repleto de paisajes y de playas, toca ver un bonito atardecer cerca de El Cotillo ¿no?. En este sentido, te voy a recomendar dos opciones. O subir hasta el Faro de El Tostón o bajar hasta la playa del Águila. Cualquiera de este dos lugares son ideales para disfrutar con la lenta caida del sol.
3 Hacia el interior de la isla
A
priori, esta era la jornada que menos ilusión me hacía. Iba a conocer
el interior de una isla árida y bastante llana. Pero Las Canarias
siempre tienen esa capacidad de sorprenderme y hoy era el día perfecto
para descubrirlo.
La primera parada me llevó hasta el mirador de Vallebrón.
Un balcón para obtener las mejores vistas de la Montaña de Tindaya. El
lugar rebosa misticismo y está repleto de leyendas puesto que los
aborígenes canarios creían en sus propiedades mágicas. Además, si tienes
tiempo, hay un sendero sencillo que conduce hasta la cima de esta
montaña sagrada.
Vallebron Fuerteventura – Mirador de Vallebron y Fuente La Palma.
Seguimos
la ruta por el interior de Fuerteventura con pequeñas paradas para
seguir disfrutando del paisaje hasta llegar al impresionante mirador de Morro Velosa,
diseñado por el lanzaroteño César Manrique. Un artista que ha pasado a
la fama por crear espacios increíbles en su tierra natal (los puedes
descubrir en esta ruta por Lanzarote en 3 días). Y esto no ha sido más que un buen preludio de lo que nos íbamos a encontrar pocos kilómetros más allá, el precioso pueblo de Betancuria.
Betancuria
es el pueblo más antiguo de la isla y el más bonito también. Eso es
indiscutible. Encajado en un valle entre palmeras, estamos ante la zona con mayor vegetación de Fuerteventura.
No os esperéis un vergel. Pero el contraste de las casitas blancas de
una arquitectura bellísima en este entorno es bellísimo. Este pueblo es
para patearlo, desde la Iglesia de Santa María hasta las calles y
placitas donde os lleven vuestros pasos.
Seguimos
la misma carretera que no para de regalarnos imágenes inolvidables.
Antes de llegar a nuestro siguiente destino, muy recomendable disfrutar
de las vistas del mirador Las Peñitas y del mirador del Risco de las Peñas. Y también imprescindible hacer una breve parada en la iglesia de Nuestra Señora de Regla de Pájara.
Todo ello nos conduce hasta la costa para descubrir otro pueblo con mucho encanto. Ajuy presume de tener una playa de arena negra espectacular
a los pies de su núcleo urbano. Un conjunto compacto y pequeño de casas
de pescadores y un par de locales donde degustar pescado fresco.
Pero
hay más. Un sendero que sale desde el extremo oriental de la playa nos
conduce por un camino con vistas muy chulas de los acantilados . El
camino muere en las Cuevas Volcánicas de Ajuy y,
dependiendo de las mareas, puedes adentrarte a explorarlas. Ojo, porque
se trata de la porción de tierra más antigua de Canarias, los primeros
fragmentos de tierra que emergieron hace millones de años.
El
día siguiente iba a ser duro por lo que, después de disfrutar con calma
de Ajui, es momento de regresar a mi apartamento en Corralejo. Ahora
vas a entender el porqué.
4 Cofete y playas del sur
Las
distancias kilométricas de este día son las más largas del viaje. Desde
Corralejo hasta mi primera parada, la playa de Cofete, tenía la
friolera de 140 kilómetros de distancia y más de dos horas y media de
coche. Está claro, hoy toca madrugón.
Para todos los que tengan dudas sobre si ir o no la playa del Cofete en el Parque Natural de Jandía, la respuesta está muy clara: es una visita obligatoria. Que nadie te meta miedo sobre el estado del camino (desde Morro Jable hay 18 kilómetros de pista de grava). Se encuentra en buen estado, lo suficiente para transitar con un turismo normal. Eso sí, muy despacito.
La playa, completamente virgen, es simplemente alucinante: 12 kilómetros de arena dorada junto al macizo montañoso de Jandía
y un mar bravo y furioso. Bajo mi punto de vista, una de mis playas
preferidas en Canarias. El baño es prácticamente imposible, pero es
difícil resistirse a un largo paseo y sacar cientos de fotos. Además, en
el mismo punto donde muere la carretera hay un pequeño cementerio de lo
más pintoresco. Y muy cerca se puede entrar a la Villa Winter (una
visita prescindible).
Toca emprender el regreso hacia Morro Jable y descubrir allí mismo la preciosa playa del Matorral.
De nuevo estamos ante un arenal kilométrico pero, esta vez, de aspecto
paradisíaco. Estuve allí un ratito disfrutando del panorama pero el
viento pegaba con fuerza y se hacía algo molesto. Así que decidí
continuar la ruta por Fuerteventura.
El siguiente destino es la playa de Sotavento.
Uno de los grandes iconos de Fuerteventura. No hay folleto sobre la
isla en el que no aparezca una imagen de esta playa. Parece una auténtica postal caribeña,
aunque con más viento 😉 . La particularidad que la identifica es una
gran lengua de arena que crea una laguna de aguas poco profundas. Se
trata de un lugar ideal para la práctica de deportes acuáticos
como Windsurfing y Kiteboarding. Podría haberme quedado durante horas
observando el panorama.
Por cierto, para obtener las mejor panorámica general de la playa de Sotavento debes dirigirte al Mirador del Salmo. No está señalizado y me costó bastante encontrarlo. Pero te he dejado la localización en el mapa.
Pero había que seguir y, tras una breve parada en las playas de Costa Calma,
me interné de nuevo en el interior. Quería aprovechar para descubrir
nuevos miradores que quedaron pendientes el día anterior. Y menudo
acierto. De hecho, descubrí el que me parece el mirador más espectacular
de la isla, el mirador Sicasumbre. Un lugar ideal para
la observación de estrellas y para descubrir paisajes casi lunares. Y
es que estamos en una zona que nos transporta a lugares lejanos. Por
momentos parecía que estaba conduciendo por una carretera de Far West.
El final del día me llevó otra vez hasta la playa de Ajui. Me habían dicho que los atardeceres desde la playa son preciosos. No se equivocaban. Un final de día y de viaje inmejorable.
¿Qué te parece esta ruta por Fuerteventura en3 días? Si me dices que no te han entrado ganas de ir no me lo voy a creer 😉 . Como siempre, este espacio está abierto a sugerencias y a que me consultéis todas las dudas que han quedado sin resolver.